18.4.21

¿CUÁL ES TU POSTURA?

el virus que nos cambió

 

Hay dos posturas básicas frente a la vida. Las personas que piensan que su bienestar y satisfacción dependen de la realidad que las rodea dedican sus energías a conseguir logros externos. El ego les dice:

 “Cuando tengas una pareja, un trabajo que te llene, el coche o la casa de tus sueños, tanto dinero en el banco… serás feliz”.

 Así pues, orientan su vida a TENER.

Quienes adoptan la otra postura creen que es nuestro estado interno el que determina todo lo demás. Sin duda se ocupan de los aspectos materiales de su existencia, pero dedican más tiempo, dinero y esfuerzo a conocerse, cultivarse y crecer. A SER. Su ser profundo les dice: 

“Cuando tú estés bien CONTIGO, lo demás estará bien, sea cual sea la realidad que te rodee”. 

En el primer caso,  el bienestar depende de todo lo externo (y eso es lo que damos a entender a nuestros hijos cuando nos obsesionamos con que se ajusten a los parámetros de éxito  que impone la sociedad). Eso implica dar el mando a lo que nos sucede y por lo tanto a lo externo. 

En el segundo, cada persona depende únicamente de la relación que tiene consigo misma y eso la prepara no para que todo lo demás encaje, sino para encajar cualquier situación que llegue. Experimenta el poder dentro de ella y por ello mismo se halla en condiciones de decidir qué hace con lo que pasa afuera. La diferencia estriba pues en hacer caso a una o a otra voz,  es decir, a un tipo de pensamientos o a otros.

Cuando ocurre algo tan fuera de nuestro control como la pandemia de COVID-19, quien adopta la segunda postura tiene como mínimo la oportunidad de plantearse dónde quiere ejercer su poder personal. Dónde, cuándo y cómo.

 
Los confinamientos y todas las restricciones que están limitando la libertad de movimientos  y los derechos a los que estábamos acostumbrados, ciertamente reducen mucho las posibilidades de que se cumplan nuestros planes y expectativas. Y eso provoca frustración, tristeza, impaciencia, desesperación, rabia, desánimo. Pero al no poder contar con las condiciones externas más o menos favorables nos vemos obligados a  -o como mínimo podemos-  mirar hacia dentro y concentrar ahí la energía que no podemos dedicar a lo que deseábamos.

La pandemia, pues,  me invita -y en algunos casos, me obliga- a prestarme atención.
Si elijo culparla de mi situación, no le voy a sacar ningún beneficio. Si voy más allá de los perjuicios evidentes que me está provocando y me centro en qué recursos personales pueden despertarse en mí para hacer frente a esta situación, algo se pone en marcha y conecto con mi fuerza.

¿De qué depende tu bienestar? ¿De lo que sucede afuera o de cómo estás por dentro? Si creo que dependo de lo que ocurre fuera de mí, me convierto en víctima, eludo mi responsabilidad y renuncio a mi poder. Cuando, a pesar de recibir el impacto de lo que ocurre en la realidad, me doy cuenta de que puedo decidir qué hacer con eso, me convierto en protagonista de mi vida.

Ahora es un buen momento para decidir (o simplemente constatar) cuál es tu postura: ¿estás invirtiendo tu energía en conseguir lo que tu ego te dicta que necesitas para ser feliz? ¿O estás escuchándote para averiguar lo que realmente quieres, en la confianza de que desde esta posición, serás capaz de manejar cualquier cosa que suceda en tu vida?


Marita Osés, Abril 2021

14.11.20



EL VIRUS QUE NOS CAMBIO



 

Me hace ilusión anunciaros la publicación de mi próximo libro, que el día 24 de este mes de noviembre 2020 estará ya en las librerías. Si las circunstancias y las restricciones lo permiten, lo presentaré en la Casa del Llibre de Rambla Catalunya, 37, en Barcelona, de la mano de Joan A. Melé. Si no, haremos una presentación online. Os mantendré informados.


De momento, os adelanto uno de los  párrafos iniciales que contiene  una breve síntesis del planteamiento de esta obra:

"La situación mundial derivada de la irrupción del coronavirus en nuestras vidas está suscitando más realidades que la enfermedad, la muerte, la pérdida de millones de puestos de trabajo y el consecuente empobrecimiento de muchas personas. La primera conclusión de todo esto sería que el mundo se viene abajo, y a nosotros nos espera un futuro aterrador. Sin embargo, estoy convencida de que esto solo será verdad si nos lo creemos y nos quedamos cruzados de brazos mirando como suceden los relatos que nos contamos. Sin ánimo de dar la espalda a las duras realidades que nos toca y nos tocará vivir, la propuesta de este libro es constatar una vez más que el dolor puede hacernos despertar y nos da la oportunidad de incorporar a nuestras vidas los cambios que necesitamos, tanto a nivel personal como colectivo. 

¿Nos atrevemos a materializar el mundo que soñamos, un mundo alineado con nuestra esencia, en lugar de someternos a las limitaciones que nos impone la caricatura de nosotros mismos que hemos generado desde nuestra mente? 

Este es el objetivo de esta reflexión: avivar en nosotros la fe en una sociedad mejor para los que vienen detrás y encender la chispa que nos lleve a actuar de maneras nuevas para empezar a construirla y disfrutarla. Para salir de la crisis, no parece buena idea utilizar la misma mentalidad que nos ha traído hasta ella. Podríamos preguntarnos qué valores se quedaron por el camino, y si estamos ante la oportunidad de rescatarlos y de ver si tienen una respuesta ante esta encrucijada. Nos hemos ido desconectando de los aspectos más inmateriales de nuestro ser, ya conocidos por las mentes sabias hace más de dos mil años y ya es hora de recuperar esa conexión. Por último, tenemos un potencial inmenso todavía por desarrollar. Sería una lástima desperdiciar este tiempo tan oportuno para desplegarlo."


Espero y deseo que este libro os ayude a transitar esta etapa llena de retos y a salir de ellas más sabios y ,sobre todo, más humanos.


Ficha técnica del libro

EL VIRUS QUE NOS CAMBIÓ

Marita Osés

Ed.Luciérnaga

14x21,5cm

192 páginas

Rústica con solapas

PVPc/IVA 16,95€