¿Qué me ofrece un libro? Me ayuda a salir de mi misma y de mis esquemas mentales o a entrar en mi misma y reconocerlos.
¿Qué me roba un libro? Un libro me roba tiempo. O me regala un tiempo de disfrute, de desarrollo intelectual, de cuestionamiento, de aprendizaje. Un libro me roba horas de sueño o me invita a soñar en otros idiomas, códigos y colores diferentes a los que constituyen mi cotidianidad.
¿Qué me aporta? ¿Qué cambia en mí? ¿Me puede transformar la lectura de un texto, de un párrafo, de una línea …de una sola palabra? En mi caso, rotundamente sí.
Hay frases que se me han clavado en el corazón. Otras que se me han quedado prendidas en el alma y me han empezado a transformar por dentro.
Ya sea por sintonía con ellas o por desencuentro, por desacuerdo. Puedo leer algo tan alejado de mi propia percepción que me resulte chocante constatar que otra persona –en este caso el escritor- pueda tener una experiencia tan distinta de la mía. Pero si está bien expresada, puedo incluso aceptarla como válida o que me resulte imposible ignorarla. Puede ser que la ignore para seguir viviendo como hasta el momento en que la leí y resistirme a la transformación, pero también puede ser que me empuje a cambiar.
También puede ocurrir que lo que leo sea la expresión exacta de lo que me ocurre por dentro o de lo que pienso o siento. En este caso, la satisfacción es inmensa, una gratitud por el hecho de que alguien haya encontrado las palabras exactas para describir algo que yo conocía pero no había conseguido formular.
Ese momento de compenetración absoluta con el escritor es de una gran intensidad, de plenitud emocional.
Reconozco mi humanidad en la suya y su humanidad en la mía, me recuerda que todos somos lo mismo manifestándose de formas distintas.
🌹Cuando penetro en la intimidad de un personaje y resuena conmigo, me hace de espejo, me ayuda a reconocerme y a conocerme.
📙Cuando entro en un relato en el que las normas sociales son distintas a las que he mamado, me sorprendo, cuestiono las mías, les doy la vuelta y en alguna ocasión, doy un salto cuántico en mi forma de encarar la vida porque me aportan una novedad enriquecedora.
🌹Cuando admiro a un personaje por su forma de actuar, me motiva a crecer en esa dirección, y me pegunto qué habría hecho yo en esa situación.
Hay libros que literalmente me han secuestrado.Mi mundo real desaparece mientras leo y la ficción se convierte en mi realidad durante el tiempo que tengo el libro entre mis manos. El último que lo hizo fue Hamnet de Maggie O’ Farrell. Cuando lo dejaba, sentía que me deslizaba por un tobogán, caía de golpe en mi realidad y me costaba salir del siglo XVI de la Inglaterra isabelina, para aterrizar bruscamente en la Barcelona del siglo XXI. La inmediatez del móvil y del mundo digital se me hacía extraña, después de haber experimentado la necesidad ineludible de ir caminando, o corriendo o a caballo a los sitios para comunicar una noticia urgente y el ritmo de vida necesariamente lento de aquella época de la historia.
Cuando leo de novelas históricas siento en mi propia piel las injusticias cometidas contra las mujeres.
Más que en mi propia piel, en mis entrañas. Como si un hilo invisible me uniese a todas esas mujeres. Como algo grabado a fuego que sigue condicionando mi actitud frente al mundo y frente al patriarcado. Entonces el libro es como un puente gigante que me vincula con ellas. Otros hombres y otros libros nos convencieron de que los mejores eran los más fuertes y no los que mejor colaboraban. De que los seres humanos distintos a nosotros eran enemigos y rivales. De ahí nació el instinto letal de eliminarlos o someterlos, en lugar de averiguar en qué aspectos podíamos complementarnos. Parecía que la historia de la humanidad estaba llegando a comprender que vale más sumar con el otro que vencerlo, que darse la mano es imprescindible para avanzar, que la violencia solo engendra más violencia. Pero a día de hoy no es así. Y me pregunto qué está pasando.
El libro más vendido de todos los tiempos, la Biblia, empieza con el Antiguo Testamento en el que se habla de pueblos en lucha y de la existencia de un Dios cruel y vengativo , pero acaba con el Nuevo Testamento en el que Dios se nos muestra como alguien manso, no violento, compasivo y misericordioso y se ofrece como modelo a seguir para nosotros los humanos. La actualidad de abril de 2026, recuerda la del Antiguo Testamento, a un mundo enloquecido y salpicado de guerras.
Tenemos la oportunidad de pararnos y reflexionar qué humanidad queremos y qué estamos dispuestos a hacer para conseguirlo.
Ojalá que los libros que leamos, nos ayuden a caminar en la dirección de la paz. La paz interna y la paz externa.
Feliz día del Libro.🌹📗
Marita Osés
Abril 2026

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